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El Pueblo
Mulegé se deriva de las voces cochimies
“Carmaañc galexa”, que significa
barranca grande de la boca blanca; el pequeño
poblado se encuentra a orillas del mar de Cortés
y fue descubierto por el padre jesuita Juan María
de Salvatierra en 1702. Palmas datileras, olivos
y árboles frutales como el mango, guayabo,
naranjo e higuera ofrecen a los muleginos y al
visitante la posibilidad de saborear deliciosos
manjares de clima tropical en el desierto, mientras
que se regresan con la suave brisa del río
y el estero que bordeando al pueblo desemboca
en el mar.
Lugares que visitar
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Misión de Santa Rosalía de Mulegé
La tercera misión de Baja California Sur
se fundó en 1705 y fue el jesuita Franciscano
Escalante quien termino su construcción
en 1766. Construida en piedra, la caracteriza
su forma de “L” y la torre que se
erige varios metros atrás de la fachada
principal. Abandonada en 1828 por falta de población
ha sido restaurada en diferentes épocas,
pero respetando su aspecto original; en el interior
se conservan sin daño una estatua de Santa
Rosalía y una campana, ambas del siglo
XVIII.
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MUSEO REGIONAL
Conocida como la única cárcel sin
rejas que ha existido en Baja California Sur,
la antigua “Cananea” es actualmente
un museo de historia y antropología en
el que se exhiben piezas arqueológicas,
fósiles, instrumentos de los antiguos pobladores
y en general testimonios del pasado de la región.
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DUNAS EL GALLITO
Montículos de suave arena que a la orilla
del mar resultan un atractivo sitio en el que
con cuatrimotos, tablas o a pie disfrutará
de divertidos momentos.
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BAHIA DE CONCEPCION
A unos cuantos kilómetros al sur de Mulegé,
esta bahía brinda algunos de los más
espectaculares paisajes de la península
con sus numerosas playas de blanca arena y sus
caletas protegidas por enormes riscos y majestuosos
cardones del desierto.
Gracias a la maravillosa visibilidad
que caracteriza al mar de Cortés, el buceo
y el esnórquel se practican en las tranquilas
aguas de esta bahía. Otros deportes acuáticos
como kayak, hobby cat y velerismo son también
favorecidos en las playas de Punta Prieta, Punta
Arena, Santispac, Eco-Mundo, La Escondida, El
Burro, Requesón y Coyote.
Con servicios para trailer parks,
campamentos ecoturísticos, restaurantes
y renta de equipos especializados, los amantes
de la naturaleza encuentran todo lo necesario
para entrar en contacto con ella, disfrutar y
descansar.
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SANTA ROSALIA
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Santa Rosalía también
mira al mar de Cortés; con su arquitectura
totalmente francesa, nos presenta un ambiente
diferente a cualquier otro lugar de nuestro
país. En 1885, don Porfirio Díaz
le otorga, a la empresa francesa el Boleo,
la conseción de explotar los yacimientos
de cobre que se encuentran cerca del poblado.
Actualmente se estudian diferentes proyectos
para acondicionar las instalaciones industriales
mineras y hacer de este espacio un lugar para
eventos culturales y sociales.
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SANTA ROSALIA/LUGARES QUE
VISITAR
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Iglesia de Santa Bárbara
La primera iglesia
prefabricada en México fue diseñada
por Gustave Eiffel en 1884 y se exhibió
en la exposición mundial de París
en 1889. Instalada en Santa Rosalía en
1897, casualmente en su interior no es la imagen
de Santa Rosalía la que se venera sino
a Santa Bárbara.
Edificada totalmente en hierro, en su altar se
destacan unos vitrales de gran valor artístico.
Los ornamentos, candelabros y el retablo gótico
del altar fueron importados desde Europa.
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Museo y Archivo Municipal
Este precioso recinto, construido
totalmente en madera, se atribuye también
a Gustave Eiffel. Comenzó a edificarse
en 1885 y su construcción se terminó
en 1900; en su fachada se aprecian corredores
exteriores con barandales y listones de madera.
El afrancesado edificio alberga una interesante
colección de piezas, herramientas y objetos
que avalúan el próspero pasado minero
de la región.
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Isla San Marcos
Desde la marina de esta población parten
las embarcaciones que lo llevarán a conocer
las minas de yeso más grandes del mundo,
ubicadas en esta isla. Una pequeña población
de trabajadores mineros habita en uno de sus costados
y las aguas que la rodean representan una aventura
para los expertos buceadores que encontrarán
bancos de arrecife y especies marinas como cazones
y tiburones.
•
Volcán Tres Vírgenes
Sitio
favorito de montañistas y alpinistas que
gustan de los retos, debido a que su altitud es
de 2,054 meters. Desde su cúspide observará
gran parte del espléndido mar de Cortés.
También los ciclistas de montaña
y quienes desean acampar en alguno de sus pintorescos
parajes disfrutarán la aventura. Recomendado
sólo para conocedores, representa cierto
grado de dificultad, sobre todo por su car. sur
que desemboca en un extraordinario cráter.
En las faldas del impresionante
volcán se localiza el campamento cinegético
del Borrego Cimarrón, especie muy cotizada
entre los cazadores quienes de noviembre a marzo
pueden acudir a éste para emprender la
aventura.
San
Ignacio
La Ciudad
San Ignacio, puerta de entrada a las pinturas
rupestres de la Sierra de San Francisco, se nos
presenta como un verdadero paraíso en medio
del desierto. El río subterráneo
que emerge de la tierra, forma una laguna bordeada
de carrizales. Este lugar fue descubierto el 19
de noviembre de 1716 por el padre jesuita Francisco
Ma. Píccolo, habitado por los indígenas
cochimíes que lo llamaban Kadacaamán
que significa “arroyo
del carriza”.
El Instituto Nacional de Arqueología
e Historia (INAH) tiene oficinas en San Ignacio
y se tiene que recurrir a ellas para obtener los
permisos correspondientes para subir a la sierra
de San Francisco y observar las cuevas con pinturas
rupestres. Los pobladores del lugar son los encargados
de acompañar al visitante ya que no se
permite adentrarse en la sierra si no es con un
guía.
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SAN IGNACIO/PARA VISITAR
La
fundación de esta misión correspondió
al jesuita mexicano Juan Bautista Luyando en 1728.
En la construcción del edificio se utilizaron
bloques de piedra volcánica de 120 centímetros
de espesor y se terminó de construir en
1786 por el dominíco Juan Crisóstomo
Gómez.
La solidez de sus muros ha permitido
que su fachada se conserve casi intacta y que
se le considere como una de las más bellas
del estado por su ornamentación en piedra
tallada. En su interior destaca el gran altar
de madera labrada y chapada en oro con siete óleos
y una estatua de San Ignacio de Loyola, joya de
arte religioso del siglo XVIII.
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Laguna San Ignacio
Este espléndido santuario al que arriba
la ballena gris de enero a marzo, bañado
por aguas del océano Pacífico, es
un imponente espectáculo durante la estancia
del cetáceo en sus aguas. Apareos, nacimientos
y encuentros amistosos con ellas son algunas de
las experiencias que podrá vivir en esta
laguna gracias a los servicios que prestan diferentes
operadores de campamentos
ecoturísticos en los que cuentan con lancheros
bilingües especializados.
En armonía con el entorno
natural, realice un sinfín de actividades
como caminatas, paseos de cuatrimotos, avistamiento
de aves en el estero, kayak, surfing y buceo.
Las islas Pelícano, San Ignacio, Malcomb,
Delgadillo y el islote Delgadillo que se encuentran
en el Pacífico, también pertenecen
al complejo lagunar de San Ignacio.
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Cueva del ratón.
Para llegar a este sitio hay que patir del poblado
de San Ignacio por una brecha de 37 kilómetros
dentro de la imponente Sierra de San Francisco
y en el interior de la cueva observará
pinturas rupestres del estilo mural con figuras
humanas y animales de gran proporción.
Las primeras son en su mayoría masculinas,
sin rostro y con tocados los cuales son descritos
por fuentes históricas como los usados
por hechiceros y chamanes. Los animales, por su
parte, venados, liebres y borregos, entre otros,
aparecen atravesados por lanzas, dardos o flechas,
lo cual se ha interpretado como escenas de caza
o de combate casi mágico.
Dada la importancia de la Cueva
del ratón, ésta es objeto de estudio
desde 1994 y forma parte de un proyecto de conservación
en el que están involucrados el INAH, el
instituto Getty de Conservación de Los
Ángeles, Cal. Y el gobierno de Baja California
Sur.
GUERRERO NEGRO/LUGARES
PARA VISITAR
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Exportadora de Sal
Constituida
como la salina a cielo abierto más grande
del mundo gracias a las condiciones climáticas
como: viento, sol, un suelo impermeable y pocos
días de lluvia durante todo el año
permiten la cosecha de sal de mar o sal por evaporación.
La visita a este enorme complejo está permitida,
pero no de una forma masiva por razones de seguridad;
durante el recorrido observará sobre el
camino blanco forjado con los sedimentos de lava-do
de la sal, los 46 vasos cristalizados en las 42
mil hectáreas que abarca la superficie
total del lugar a cielo abierto, la cual produce
y exporta 7 millones de toneladas al año.
En las enormes superficies de
vasos de concentración de la empresa se
desarroll´p un humedal protegido con abundante
alimento para aves. Cormoranes, pelícanos
blancos, patos, águilas, halcones, gaviotas,
gorriones, jilgueros, cenzontle y muchas otras
especies hasta conformar un total de 95 diferentes,
son parte de la riqueza de este lugar. El hábitat
es fuertemente protegido e inclusive se han colocado
bases de anidación para aves rapaces.
Flora y fauna marina, alfombras
de microalgas y una gran masa de artemia salina
constituyen el alimento de estas aves residentes
y migratorias, sobresaliendo las especies que
solamente aquí encontrará: águila
pescadora y halcón peregrino.
Desacuerdo a las estimaciones
de la empresa, la salina es utilizada a lo largo
del año por 173 mil aves, con abundancias
mesuales que oscilan entre los 5 mil 300 y los
73 mil individuos, lo que de acuerdo a los criterios
de la Red Hemisférica de Reservas para
aves playeras categoriza a Guerrero Negro como
un sitio de importancia internacional para la
conservación.
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Laguna Ojo de Liebre y Guerrero Negro
Laguna ojo de liebre, santuario de la ballena
gris, es el punto de reunión de miles de
turistas que acuden cada año para disfrutar
de un encuentro amistoso con el cetáceo.
En embarcaciones que lucen por demás pequeñas
al lado de la ballena, usted vivirá una
emotiva cercaría con ellas y probablemente
también con sus ballenatos.
El complejo lagunar constituye
por sí mismo un espectáculo de gran
belleza al que unas dunas de fina y cristalina
arena blanca le confieren un marco perfecto.
• Playa Malarrimo
Playa que debe su fama a la gran cantidad de objetos
raros que en ella se han encontrado. A lo largo
de los siglos la corriente marina del kurosiwo
o del Japón se ha encargado de traer hasta
ella motores, lámparas, frascos cuadros
y restos de galeones y modernas embarcaciones,
entre otros, que han resultado de interés
para los coleccionistas.
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Campamento del Berrendo Peninsular
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos
Naturales y de Pesca, la Reserva de la Biosfera
Desierto del Vizcaíno Especies Naturales,
Desarrollo Sustentable, A.C. y Ford Motor Company
unieron sus esfuerzos para poner en marcha el
plan de recuperación de dicha especie,
mediante la campaña “Salvemos al
Berrendo”.
Siguiendo tres líneas de desarrollo, el
plan busca la consolidación del reproductor
en semicautiverio con el objetivo de incrementar
las poblaciones en un ambiente controlado. Esto
permite la vigilancia y monitoreo en un hábitat
de 5,000 km2 aproximadamente, buscando que la
cacería furtiva se reduzca a cero. En una
acción de largo plazo, se promueve entre
los pobladores la educación ambiental para
garantizar el éxito del proyecto, ya que
los riesos de extinción del berrendo están
íntimamente ligados con la actividad del
hombre.
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Cueva de la Concha
Partiendo de la población de Guerrero Negro
por la carretera que conduce a Baja California,
en plena reserva de la Biósfera del Vizcaíno,
es posible acceder a esta pequeña cueva
que debe su nombre a la forma que presenta en
la cima de una montaña. Las pinturas rupestres
que resguarda nos presentan las colosales figuras
de dos colores y las de animales característicos
de la región.
Desde las alturas el paisaje del valle resulta
impresionante y permite observar también
diferentes cactáceas, desde viejos y enormes
cardones, cirios y árboles como el Toronte.
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